viernes, 13 de abril de 2012

La última generación de rock...

















Yo soy de la generación X (1970-1981), mis padres son de la generación “Baby boomer” (1940-1953), entre nosotros hay una distancia de 1 generación, la generación Jones que fue una generación de muchos sueños, muchas expectativas y que al final no estuvo a la altura de las circunstancias. Mi generación es famosa por ser la gran apática de la historia, la inconformista, antipática, de pocas palabras, elegante y fuerte en sus dichos (pocas palabras pero de gran importancia), es la última generación de rock.

Fuimos los outcast, dejamos plasmadas grandes frases que acompañaron a letras de rock alternativo, punk, noise, garage en los noventas - por que no tengo que explicar que una generación se define por los años en los cuáles fuiste adolescente y nada tenía sentido pero todo queda grabado para el futuro de tus convicciones como persona adulta, a mí me definen estas palabras:

"Nadie muere siendo virgen porque la vida nos jode a todos"

"Prefiero que la gente me odie por ser quien soy a que me ame por lo que no soy"

 "Me siento insaciado pero con ganas de vivir"

"Prefiero ser el peor de los mejores que el mejor de los peores"

"No sé dónde voy, no sé, sólo sé que aquí no puedo estar"

"Ellos se ríen de mí por ser diferente, yo me río de ellos por que son todos
 iguales"

La música no sólo nos eleva a grandes alturas emocionales o actúa de estímulo de la memoria, sino que puede sumirnos en la depresión o empujarnos a comportamientos y percepciones totalmente obsesivos.

“Te falta rock” es una frase que suelo utilizar cuando una persona no tiene educación auditiva, no puedo perder el tiempo, mis oídos en realidad, en escuchar mala música, por que esos que dicen que “escuchan toda la música por que les gusta todo”  sorry, están muy equivocados. La buena música así como la gravedad tiene una Ley y para entenderla, y no memorizarla como un descerebrado hay que estudiar mucho antes, hay que pasar horas y horas escuchando, aprendiendo de música, y eso no es para cualquiera.
La generación de hoy en día y la que cautivará a mis hijos, esta generación Z o llamada también Einstein es de admirar, son tecnócratas, abiertos en sus ideologías, son positivos, les gusta cierta estética, son snobs, metrosexuales, hipsters y muchas cosas que considero espectaculares pero tienen dos falencias graves, y me concentraré solo en la primera: no entienden nada de buena música y se dejan avasallar por el consumo lascivo que llega a meterse en tu vida como el “Big Brother”.
Y es que los argumentos para mi afirmación sobran, cualquiera y repito
cualquiera que tenga una voz mediana, ni muy espectacular ni nada con el marketing correcto es considerado un buen músico pero, qué pasa con la inteligencia? Cómo es que te pueden vender tan fácil que estés con tu iPod
todo el día escuchando basura? Debería ser ilegal y no lo digo en broma, la mente asocia ideas muy interesantes cuando escucha música, puede crear catedrales sólo en imágenes y si la alimentamos con pop mediocre, reggaeton y pseudo rock estamos dejando que una generación crezca
carente de uno de los mejores alimentos que tiene la vida: la música.

sábado, 3 de marzo de 2012

El Muro que Roger Waters siempre soño...

  Y como mencionamos antes estuvimos ayer en el Estadio Nacional para ver la obra maestra de Roger Waters.Su mayor orgullo, un éxito comercial arrollador y de críticas más que favorables que construyó en el año 1979 que sigue tan vigente por estos tiempos gracias a su simbología y pensamientos.
Un álbum conceptual que nos retrata la vida de una estrella ficticia del rock llamada "Pink", basado en las vivencias del mismo Waters y de Syd Barret (vocalista y fundador de Pink Floyd), convirtiéndolo así en una especie de alter ego antihéroe. Descripto por Roger Waters, Pink se reprime debido a los traumas que la vida le va deparando: la muerte de su padre en la Segunda Guerra Mundial (vida de Waters), la sobreprotección materna (Waters), la opresión de la educación británica (Waters – Barret), los fracasos sentimentales (Primer matrimonio de Waters), la presión de ser una figura famosa en el mundo de la música (Barret), su controvertido uso de drogas (Barret) son convertidos por él en "ladrillos de un muro" que lo aísla, construido con el fin de protegerse del mundo y de la vida, pero que le conduce a un mundo de fantasía autodestructiva.

La idea le surgió a Roger Waters cuando en un concierto de la gira de Animals en Montreal, (denominada Pink Floyd-In The Flesh), el comportamiento agresivo de un fan de primera fila condujo a Waters a escupirle en la cara. Inmediatamente disgustado consigo mismo y con lo que llegaban a ser algunos megaconciertos, Waters comenzó a fantasear con la idea de construir un muro entre el escenario y la audiencia, lo que llevó posteriormente a la concepción del álbum.
Este disco doble en 1982 se convirtió en una película dirigida por Alan Parker que tuvo bastantes problemas con la visión estricta de Waters, lo que hizo que se desgastara la relación entre todos los integrantes de Pink Floyd del momento, en especial el tranquilo y sereno Gilmour que fue colmado hasta el extremo por Roger que indicaba que "el hacía todo", pero los que admiramos a ambos estamos de ambos lados, respetando la tiranía de Waters por que valía la pena semejante obra de arte latente.

Waters siempre quiso ser el protagonista de la película pero su director pensó que como actor no servía y el papel de Pink recayó en el joven Bob Geldolf (Live 8) que creó una gran caracterización del apesadumbrado y perdido Pink.

A Chile llegó con el mismo show que presentó en todas las grandes ciudades, pero a cielo abierto, algo nuevo para este tipo de performance.La única diferencia es que en shows por ejemplo en El arena de Londres para “ Comfortably numb” la guitarra puede estar en manos del gran David Gilmour, pero cómo pedir tanto!!
Nuestra visión:
Somos fanáticos, conocemos la película de memoria, sabemos las canciones, pero cómo asombra igual! Uno es protagonista de la historia, se atemoriza con la guerra como un niño, los ataques de aviones, el gran muro que nos nos deja ver, el colegio estricto y poco estimulante… para luego ser jóvenes que nos enamoramos, que nos equivocamos y que perdemos el control. El miedo al fracaso, la depresión, el mal camino.
Pasamos a ser seguidores de un tirano enloquecido en su propio mundo de dolor.Y después la esperanza…

Nuestra visión: Imperdible, un lujo que no se pueden privar. Mucho orden, nada queda librado al azar, con la puntualidad de un lord inglés llega y se retira del escenario y quedas con ganas de más...
Así como cuando este álbum doble cambió la forma de editar música y publicarla, y la película generó un antes y un después en la estética Waters vuelve a crear esa metáfora, la tecnología ayuda a que una idea de hace más de treinta años sea tan vigente, por que así es la vida, puro rock and roll que siempre todo lo cura.